
La reforma urbana en Estados Unidos
Los principios en que se basa el concepto de neutralidad del servicio público, tienen sus raíces en el pensamiento liberal francés que dio origen al modelo de gobierno norteamericano. El interés por la honestidad, la eficiencia y la economía en el servicio público tuvo como base la reforma urbana lidereada por la ciudad de Nueva York Estados Unidos, entre 1870 y 1920.
La migración, la inmigración y la industrialización de las ciudades crearon problemas urbanos, tales como pobreza, hacinamiento y tensión social. Las disfunciones de la sociedad urbana industrial alarmaron a muchos angloamericanos de la clase media quienes residían en la periferia de las ciudades.
La visión gerencial orientó a la reforma urbana que aportó cambios en la estructura gubernamental para asegurar una administración honesta y eficiente y que permitiera mejorar las condiciones urbanas. Exasperados por la corrupción local en los años que siguieron a la Guerra Civil los hombres de negocios más destacados se organizaron para eliminar a los caudillos y reemplazarlos por los “mejores hombres” en el manejo de los asuntos de las ciudades en expansión. Una asociación (El Comité de los Sesenta) formada por comerciantes conocidos abogados y periodistas creían estar actuando por interés cívico y en nombre de la moralidad. Culpaban a los políticos de contaminar el sistema americano y creían que sólo los hombres ricos y refinados ---como ellos--- debían tener la responsabilidad de conservar la democracia.
La reforma atacaba la corrupción política y requería políticas que redujeran el derroche y la ineficiencia. La eficiencia en el gobierno de los reformistas de orientación gerencial era tan necesaria como la racionalización económica, y, como los negocios, la eficiencia significaba economía. Esa gente estaba convencida de que los gobiernos de las ciudades se habían tornado ineficientes porque los funcionarios irresponsables derrochaban los tesoros públicos y recargaban a los contribuyentes con grandes deudas.
Los hombres interesados en un gobierno eficiente exigieron constantemente la reducción fiscal y el control más cuidadoso de la deuda. Un reformista llamado Tom Denninson afirmó en 1920 que no ambicionaba que a su administración se le conociera como “reformista”, sino como una administración limpia, comercial, pues su misión era vigilar los gastos. Para estas organizaciones, formadas en su mayor parte por hombres de negocios republicanos, la ciudad era como una compañía que se debía manejar según estrictos principios comerciales. La reforma dio sus frutos al crear nuevos métodos de administrar una ciudad a través de una comisión y un director.
Ciudades como Galveston Texas (en 1900) y la ciudad de Staunton Virginia (en 1908) demostraron que los cambios introducidos por la reforma urbana fueron efectivos. La primera reemplazó al ayuntamiento por una comisión de hombres de negocios locales sobre una base no partidaria y funcionó como una junta de directores de una compañía. La segunda tomó un director para que administrara los asuntos locales en lugar de un alcalde elegido políticamente.
Iniciativa gerencial urbana en Jalisco
Esta idea ha sido esbozada por sectores del panismo jalisciense, quienes ven en la figura del Gerente Municipal la solución a los problemas que propicia la corrupción de los gobernantes electos. Al comenzar el mes de julio de este año el PAN de esa entidad federativa propuso aprobar una serie de reformas a la ley electoral del Estado de Jalisco. Según el Coordinador de la diputación de ese partido al Congreso estatal, Jorge Salinas Osornio, la propuesta versa sobre los siguientes aspectos:
1) La extensión de la gestión de los Presidentes Municipales a cinco años. Supuestamente esta ampliación permitiría desarrollar los municipios de mejor manera a mediano y largo plazo.
2) La creación de la figura del Gerente Municipal “a cuyo cargo estaría la administración de la ciudad, en cuestiones tales como: alumbrado público, jardinería, bacheo y pavimento, y su designación será por concurso abierto.” Las funciones del Gerente Municipal podrían durar varios períodos de gestión municipal, pudiendo llegar hasta 30 años. Asegura que: a) esa figura no existe en México y ya se va dando en otras ciudades del mundo; b) que sería como en ciudades alemanas y estadounidenses, en donde esa figura existe; c) y que los servicios municipales estarían en manos de hombres con capacidad administrativa.
3) Eliminación del cargo de Síndico, figura según él “muy polémica porque se ha convertido en el personaje que se encarga de arreglar las negociaciones corruptas, en concreto, el manejo de los permisos de construcción y cambios de uso de suelo.” Se decía que el PAN presentaría su propuesta como parte de la reforma electoral que habría sido votada el 22 de agosto de 2008, sin embargo, se sabía también que había reticencia de los grupos parlamentarios de los demás partidos políticos para apoyar esas medidas. (La Jornada Jalisco. 4 de julio de 2008. Sección: Política. Artículo de Jorge Covarrubias).
En el Municipio de Zapopan Jalisco la regidora Laura Patricia Cortés Sahagún, del PAN, presentó una iniciativa para crear el cargo de Gerente Municipal de la ciudad; las funciones de este servidor, que trascendería en el puesto a los alcaldes electos, y que podría durar hasta treinta años en el cargo, serían administrativas y ciudadanas.
“La implementación de esta figura no significa de ninguna manera restar poder y facultades al presidente municipal, sino delegar el conjunto de actividades que le demandan tiempo y esfuerzo, lo cual le permitirá centrarse en ejercer el liderazgo político necesario para lograr mejores condiciones en la población y generar los consensos y acuerdos oportunos entre los diversos actores que intervienen en el desarrollo de la política pública”.
Según otro artículo de Jorge Covarrubias, la figura del gerente de la ciudad (City Manager) habría surgido en la ciudad de Sumter, Carolina del Sur, en el año de 1912 ---aunque como hemos visto su origen es anterior--- y se habrá “utilizado en miles de condados y ciudades de dicho país, representando 48 por ciento de las ciudades que operan bajo la forma de gobierno Cabildo-Gerente.” De acuerdo con su dicho esa figura “ya ha funcionado en ciudades como Tijuana y actualmente opera en Texcoco.” De acuerdo con la regidora su propuesta y la del diputado Salinas Osornio serían complementarias. (La Jornada Jalisco, 29 de agosto de 2008, sección: Política)
El gerente de la ciudad tendría mejor perfil que el Presidente Municipal y, entre otras cosas: “se le exigirá no tener alguna filiación política, no ostentar cargo público, contar con maestría o doctorado y no tener antecedentes penales.” Por lo menos por calificación académica no habría reparo, aunque ya tenemos la experiencia de los head hunter (cazadores de talento) que supuestamente escogieron el gabinete de Vicente Fox, tomando en cuenta el perfil para cada puesto de los personajes escogidos, y conocemos los resultados.
“Bajo la coordinación del administrador de la ciudad o gerente municipal, estarán las Direcciones Generales de Recursos Humanos, de Administración, de Promoción Económica, de Seguridad Pública, de Bomberos y Protección Civil, de Obras Públicas, de Servicios Municipales, de Medio Ambiente y Ecología, de Servicios Médicos, de Promoción Social, de Cultura, de Educación y de Justicia Municipal; y Tesorería.”
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