sábado, 18 de octubre de 2008

LA ORIENTACIÓN NEOLIBERAL EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

El Public Management (PUMA) de la OCDE

El Servicio de Gestión Pública, mejor conocido como PUMA (Public Management, por sus siglas en Inglés), evalúa y asesora a los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre las mejores prácticas y políticas relacionadas con el desempeño de sus gobiernos y administraciones públicas.

Su objetivo central consiste en lograr un gobierno de calidad, y a ello se enfocan las actividades del PUMA, ya que es una alta prioridad para la OCDE. Se reconoce de esa manera el impacto que el desempeño gubernamental tiene en los ámbitos económico, social y político de los países miembros. Para la OCDE, un gobierno eficaz, transparente y comprometido con sus poblaciones, es el pilar para alcanzar un desarrollo sustentable.

El PUMA es un foro en el que los encargados de la administración pública de los países miembros discuten e intercambian de manera abierta: ideas y experiencias que enriquecen el debate sobre esta cuestión y contribuyen al desarrollo de metodologías confiables para una mejor toma de decisiones.

Las actividades del PUMA están orientadas a lograr un sector público dinámico, que permita responder a los retos de los gobiernos y que asegure la instrumentación de políticas públicas efectivas y eficientes. Entre sus funciones están: a) el seguimiento de nuevos resultados en la administración; b) lograr que la administración y las funciones del Estado sean efectivas; c) Aprovechar y administrar mejor los recursos; y d) avanzar en la reforma regulatoria.

La OCDE en el proceso de modernización administrativa

Los reportes elaborados por el PUMA de la OCDE han cobrado interés teórico y práctico para los interesados en las cuestiones relacionadas con la modernización administrativa. Abordan la gestión pública de los países y su modificación como instrumento de la nueva gobernabilidad, del nuevo papel del Estado en las sociedades postindustriales y postmodernas y la búsqueda de respuestas a las demandas de la sociedad civil.

La globalización económica trajo aparejada la transformación de la gestión pública de los países, justificada con el juicio de que el modelo tradicional del Estado-nación había entrado en crisis. Eso suponía la creación de un nuevo modelo de formulación y aplicación de las políticas públicas, de los poderes públicos y una nueva relación con los ciudadanos. Este juicio ha probado no ser todo lo certero que se pensaba, pues ante la crisis económica que ya afecta al mundo, los Estados nacionales se han vuelto más indispensables que nunca: concurriendo a salvar a los bancos y aseguradoras para intentar dar viabilidad al mercado capitalista. En la misma unidad europea se imponen las políticas nacionalistas de los Estados capitalistas, en detrimento de la unidad y la globalidad.

Se decía que la gestión pública de los países estaba en tránsito hacia un modelo postburocrático, y que dicha gestión debía orientarse hacia una nueva cultura, hacia la legitimación de la acción pública en virtud de los resultados o performances, esto es, en la atención a las demandas ciudadanas, en la calidad en el servicio, y en la satisfacción de los ciudadanos. Organismos como la OCDE se orientaban a "repensar" el papel del Estado-nación, a su "redefinición" y "reorientación" desde el punto de vista de sus intereses.

Ante la crisis económica de los países desarrollados seguramente la OCDE tendrá que repensar el papel del Estado nacional, pero en sentido inverso al que habían venido pensando hasta hace poco. Recientemente el Presidente del Banco Mundial llamó a los gobiernos del Grupo de los 7 (G-7) integrado por: Estados Unidos, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Japón, ha ampliarse respetando la soberanía de los Estados en la planeación de la política económica. Propuso incluir en ese selecto grupo a países como: México, Brasil, Rusia, China, India, Arabia Saudita y Sudáfrica; la razón es clara: estos países concentran el 70 % de la riqueza mundial y la mayor parte de las fuentes energéticas. Se formaría entonces el Grupo de los 14 (G-14).

Los estudios, como bien lo reconoce la OCDE, no se pueden reducir al aspecto tecnocrático, al margen del entorno social-nacional e internacional. La gestión pública se debe abordar a partir de una visión politológica de los países, de los procesos de decisión, de formulación, de prácticas y evaluación de las políticas públicas y de exigencia de responsabilidades. Una nueva cultura cívica deber tender a la legitimación no sólo por el ejercicio, sino también por los resultados, la transparencia, y el control democrático de las instituciones públicas.

En el marco de la dimensión politológica de la gestión pública, pueden ser incluidos temas como la gestión de recursos humanos, el uso de la informática o la gestión presupuestaria.

Un tema de especial interés para la OCDE es la calidad de la reglamentación en los países. Proponían que los Estado nacionales abordar con espíritu crítico las pretensiones de los organismos internacionales para modificar la normatividad orientada a la apertura del mercado internacional, así como la privatización y la concentración externa, desde el interés nacional. Hoy en día esta es una tarea todavía más necesaria.

La agrupación de país en bloques, motivado por los interesas del capital trasnacional, tiene el interés de crear mercados protegidos para sus productos, servicios y actividades bursátiles, esto ha permitido la existencia de asociaciones supranacionales tales como el Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Tratado de Libre Comercio (TLCAN), el Mercado Común Europeo, etc. Esta situación condujo a un cambio sustancial en las instituciones del Estado, a nuevas relaciones del Estado-nación con los órganos supranacionales, a una nueva gobernabilidad y de gestión pública, lo que dio lugar a una transformación radical con los consecuentes desajustes nacionales.

Las naciones y sus Estados se volvieron más interdependientes, en un proceso de homogeneización" de los países periféricos a los países hegemónicos, de medición y valoración de los resultados a través de la evaluación de la gestión pública. Se le arrancó al Estado su papel de protagonista directo y lo convirtieron cada vez más en una especie de supervisor, cada vez más alejado de la vida económica y social, sujeto a los mandatos de la organización.

Los reportes

El Ministerio de Administraciones Publicas de la OCDE ejerce control mediante distintos mecanismos, uno de ellos son los llamados reportes, que tienen las siguientes características:

1) Los informes de las organizaciones internacionales no abordan los procesos de descentralización política o territorial, sino que se centran en el análisis de la descentralización funcional o por servicios y en los procesos de desconcentración y de delegación de facultades de los órganos centrales a los periféricos, pero siempre en el contexto de la administración estatal.

2) No existen suficientes consideraciones críticas de los procesos de integración regional o internacional (Unión Europea, Tratado de Libre Comercio, y de sus consecuencias).

3. Se concede poca o nula importancia a la incidencia de los medios de comunicación en la vida pública.

4. Lo mismo ocurre con el papel de los partidos políticos existentes en cada país y su contribución al proceso de transformación del Estado y de la gestión pública.

5. Por último, tampoco se concede suficiente importancia al movimiento sindical y asociativo de los empleados públicos, de su resistencia al cambio y del papel fundamental que tienen como promotores activos de los procesos públicos.

El modelo postburocrático

El modelo que pretende alcanzar la OCDE para la sociedad actual se basa en la filosofía de la postmodernidad; ofrece un nuevo modelo: el modelo postburocrático.

La OCDE crítica el modelo desarrollado por los Estados Unidos considerándolo formalista y de orientación weberiana. Distingue el concepto "administración pública", consagrado en el mundo latino, y dice que hace referencia a las instituciones públicas. En cambio, el concepto "gestión pública" que propone sería superior al anterior ya que estaría orientado: a) la acción pública, b) los modos y técnicas de actuación, c) recursos empleados y d) los resultados obtenidos. En países tales como, Inglaterra, España y Francia prefieren hablar de gestión pública, en lugar de administración pública.

El modelo postburocrático critica la modernidad de la administración pública y la tacha como obsoleta. Defiende la diferencia, la innovación y el cambio. Es desconstructivista, esto es, somete a crítica todos los valores del Estado interventor en la economía y es favorable a crear un modelo acorde con los intereses del mercado internacional, a la apertura del Estado-nación al capital foráneo. Este modelo obedece más bien a los intereses de las sociedades altamente desarrolladas y no ofrece opciones a los grupos sociales marginados.

El modelo postburocrático propone un nuevo rol para los administradores públicos, basado en una nueva actitud, consistente en: la capacidad para formular iniciativas, la flexibilidad, la sensibilidad a los problemas humanos, y la práctica de nuevas formas de conocimiento para eliminar la rutina y el "burocratismo".

La reforma regulatoria en México

Los cambios sucedidos a partir de la década de los ochenta suponen un cambio fundamental del modelo económico de una economía cerrada (regulada y protegida) a una economía abierta basada en la liberación comercial y la privatización. Resultado de esta reforma es la venta de la mayoría de las empresas paraestatales. Para l988 se habían eliminado la gran mayoría de los controles de precios. La ley de competencia creó en 1993 un marco general para hacer posible el libre mercado. Las reformas nacionales fueron impulsadas para adquirir nuevos compromisos internacionales al suscribirse México al GATT, a la APEC, a la OCDE, y al integrarsee al TLCAN y otros acuerdos de libre comercio con países latinoamericanos.

El programa de reforma regulatoria en México del último cuarto de siglo, ha sido la puerta de entrada para organizaciones internacionales. La OCDE tiene entre sus funciones apoyar a los gobiernos para que creen "regulaciones" que respondan a la visión de gobierno del neoliberalismo; supuestamente se orientada a: a) fomentar la competencia y la innovación, b) a impulsar el crecimiento económico, c) a la creación de empleos ---que evidentemente no ha ocurrido--- y a la buena gobernabilidad. Los resultados de dicho programa se fundan en: a) la autoevaluación y b) en la evaluación de los comités de la OCDE en cada país.

El Reporte de Reforma Regulatoria en México presentado por la OCDE decía que hacia el año 2000 se habían logrado:

1) reformas en los sectores de bienes y servicios comerciales, en los precios, y que se había avanzado en la política de desregulación y en la participación del sector privado.

2) También se habían efectuado reformas en el sector público para reducir intervenciones "innecesarias" en la economía, o sea, el programa de desrregulacin (ADAE) de 1995 y la creación del Consejo para la Desregulación Económica a nivel de secretarios de Estado y su vinculación con los empresarios y gobiernos estatales.

3) La Ley de competencia económica de 1993 y la creación de una Comisión Federal de Competencia son parte del marco de la reforma "regulatoria" en materia económica. En ese sentido se abolieron los precios oficiales y se revisaron las licitaciones de activos públicos y transporte aéreo y de empresas.

4) se dieron también las políticas de apertura del mercado, la entrada al GATT y a la OCDE, las negociaciones del TLCAN y otros tratados de libre comercio.

5) Incluye las reformas del sector de las telecomunicaciones iniciadas en los años noventa que han convertido a una empresa estatal de servicio en un monopolio privado. Otro tema de gran relevancia es la reforma financiera, la reforma al sistema bancario de 1989-1990 con Salinas; la política del FOBAPROA de los noventa y a partir de junio de 1999 el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB); también cabe allí el intento de reformar el marco regulatorio para privatizar el sector energético del país (petróleo y electricidad).

sábado, 11 de octubre de 2008

LOS GERENTES MUNICIPALES



La reforma urbana en Estados Unidos

Los principios en que se basa el concepto de neutralidad del servicio público, tienen sus raíces en el pensamiento liberal francés que dio origen al modelo de gobierno norteamericano. El interés por la honestidad, la eficiencia y la economía en el servicio público tuvo como base la reforma urbana lidereada por la ciudad de Nueva York Estados Unidos, entre 1870 y 1920.

La migración, la inmigración y la industrialización de las ciudades crearon problemas urbanos, tales como pobreza, hacinamiento y tensión social. Las disfunciones de la sociedad urbana industrial alarmaron a muchos angloamericanos de la clase media quienes residían en la periferia de las ciudades.

La visión gerencial orientó a la reforma urbana que aportó cambios en la estructura gubernamental para asegurar una administración honesta y eficiente y que permitiera mejorar las condiciones urbanas. Exasperados por la corrupción local en los años que siguieron a la Guerra Civil los hombres de negocios más destacados se organizaron para eliminar a los caudillos y reemplazarlos por los “mejores hombres” en el manejo de los asuntos de las ciudades en expansión. Una asociación (El Comité de los Sesenta) formada por comerciantes conocidos abogados y periodistas creían estar actuando por interés cívico y en nombre de la moralidad. Culpaban a los políticos de contaminar el sistema americano y creían que sólo los hombres ricos y refinados ---como ellos--- debían tener la responsabilidad de conservar la democracia.

La reforma atacaba la corrupción política y requería políticas que redujeran el derroche y la ineficiencia. La eficiencia en el gobierno de los reformistas de orientación gerencial era tan necesaria como la racionalización económica, y, como los negocios, la eficiencia significaba economía. Esa gente estaba convencida de que los gobiernos de las ciudades se habían tornado ineficientes porque los funcionarios irresponsables derrochaban los tesoros públicos y recargaban a los contribuyentes con grandes deudas.

Los hombres interesados en un gobierno eficiente exigieron constantemente la reducción fiscal y el control más cuidadoso de la deuda. Un reformista llamado Tom Denninson afirmó en 1920 que no ambicionaba que a su administración se le conociera como “reformista”, sino como una administración limpia, comercial, pues su misión era vigilar los gastos. Para estas organizaciones, formadas en su mayor parte por hombres de negocios republicanos, la ciudad era como una compañía que se debía manejar según estrictos principios comerciales. La reforma dio sus frutos al crear nuevos métodos de administrar una ciudad a través de una comisión y un director.

Ciudades como Galveston Texas (en 1900) y la ciudad de Staunton Virginia (en 1908) demostraron que los cambios introducidos por la reforma urbana fueron efectivos. La primera reemplazó al ayuntamiento por una comisión de hombres de negocios locales sobre una base no partidaria y funcionó como una junta de directores de una compañía. La segunda tomó un director para que administrara los asuntos locales en lugar de un alcalde elegido políticamente.

Iniciativa gerencial urbana en Jalisco

Esta idea ha sido esbozada por sectores del panismo jalisciense, quienes ven en la figura del Gerente Municipal la solución a los problemas que propicia la corrupción de los gobernantes electos. Al comenzar el mes de julio de este año el PAN de esa entidad federativa propuso aprobar una serie de reformas a la ley electoral del Estado de Jalisco. Según el Coordinador de la diputación de ese partido al Congreso estatal, Jorge Salinas Osornio, la propuesta versa sobre los siguientes aspectos:

1) La extensión de la gestión de los Presidentes Municipales a cinco años. Supuestamente esta ampliación permitiría desarrollar los municipios de mejor manera a mediano y largo plazo.

2) La creación de la figura del Gerente Municipal “a cuyo cargo estaría la administración de la ciudad, en cuestiones tales como: alumbrado público, jardinería, bacheo y pavimento, y su designación será por concurso abierto.” Las funciones del Gerente Municipal podrían durar varios períodos de gestión municipal, pudiendo llegar hasta 30 años. Asegura que: a) esa figura no existe en México y ya se va dando en otras ciudades del mundo; b) que sería como en ciudades alemanas y estadounidenses, en donde esa figura existe; c) y que los servicios municipales estarían en manos de hombres con capacidad administrativa.

3) Eliminación del cargo de Síndico, figura según él “muy polémica porque se ha convertido en el personaje que se encarga de arreglar las negociaciones corruptas, en concreto, el manejo de los permisos de construcción y cambios de uso de suelo.” Se decía que el PAN presentaría su propuesta como parte de la reforma electoral que habría sido votada el 22 de agosto de 2008, sin embargo, se sabía también que había reticencia de los grupos parlamentarios de los demás partidos políticos para apoyar esas medidas. (La Jornada Jalisco. 4 de julio de 2008. Sección: Política. Artículo de Jorge Covarrubias).

En el Municipio de Zapopan Jalisco la regidora Laura Patricia Cortés Sahagún, del PAN, presentó una iniciativa para crear el cargo de Gerente Municipal de la ciudad; las funciones de este servidor, que trascendería en el puesto a los alcaldes electos, y que podría durar hasta treinta años en el cargo, serían administrativas y ciudadanas.

“La implementación de esta figura no significa de ninguna manera restar poder y facultades al presidente municipal, sino delegar el conjunto de actividades que le demandan tiempo y esfuerzo, lo cual le permitirá centrarse en ejercer el liderazgo político necesario para lograr mejores condiciones en la población y generar los consensos y acuerdos oportunos entre los diversos actores que intervienen en el desarrollo de la política pública”.

Según otro artículo de Jorge Covarrubias, la figura del gerente de la ciudad (City Manager) habría surgido en la ciudad de Sumter, Carolina del Sur, en el año de 1912 ---aunque como hemos visto su origen es anterior--- y se habrá “utilizado en miles de condados y ciudades de dicho país, representando 48 por ciento de las ciudades que operan bajo la forma de gobierno Cabildo-Gerente.” De acuerdo con su dicho esa figura “ya ha funcionado en ciudades como Tijuana y actualmente opera en Texcoco.” De acuerdo con la regidora su propuesta y la del diputado Salinas Osornio serían complementarias. (La Jornada Jalisco, 29 de agosto de 2008, sección: Política)

El gerente de la ciudad tendría mejor perfil que el Presidente Municipal y, entre otras cosas: “se le exigirá no tener alguna filiación política, no ostentar cargo público, contar con maestría o doctorado y no tener antecedentes penales.” Por lo menos por calificación académica no habría reparo, aunque ya tenemos la experiencia de los head hunter (cazadores de talento) que supuestamente escogieron el gabinete de Vicente Fox, tomando en cuenta el perfil para cada puesto de los personajes escogidos, y conocemos los resultados.

“Bajo la coordinación del administrador de la ciudad o gerente municipal, estarán las Direcciones Generales de Recursos Humanos, de Administración, de Promoción Económica, de Seguridad Pública, de Bomberos y Protección Civil, de Obras Públicas, de Servicios Municipales, de Medio Ambiente y Ecología, de Servicios Médicos, de Promoción Social, de Cultura, de Educación y de Justicia Municipal; y Tesorería.”